
Diego Mira al oboe y Diego Levice al saxo.
Diego MIRA (Oboe) y Diego LEVICES (saxo) son compañeros de clase en el Colegio Público Joaquín Costa de Madrid, tienen 11 años y estudian 4º curso de EE en los Conservatorios Victoria de los Ángeles y Federico Moreno Torroba.El pasado viernes 27 de diciembre se presentaron en el hospital materno infantil Gregorio Marañón como dos estupendos profesionales. Habían ensayado, habían preparado un repertorio al saxo y oboe con piezas clásicas, música de cine, de jazz y muchas cosas más. Nos quedamos con la boca abierta y los oídos felices. Eligieron un repertorio cuidado, especial para la ocasión: un adagio de Mozart, serenade de Schubert, Over the Rainbow de la película el Mago de Hoz, Catwalk de Christopher Northon, La chica de Ipanema, La pantera rosa, El libro de la selva, … lo aderezaron con explicaciones, comentarios sobre cada instrumento, presentaciones de los temas… y cuando ya no esperábamos más, desfilaron entre los asistentes tocando Jingle Bells y Noche de Paz entregando instrumentos de percusión a todos los niños asistentes: todos cantamos y sonreímos felices.
Gracias a los dos Diegos por su música, su ilusión y su energía contagiosa que hizo feliz a todos los niños pacientes y gracias a sus padres por apoyar el proyecto. Especialmente queríamos agradecer a a Cristina Ferriz, madre de Diego Mira y Directora del Conservatorio Victoria de los Ángeles de Madrid por creer que este tipo de iniciativas son posibles.
Esta iniciativa de MeV acerca a los estudiantes de los conservatorios de Madrid a los hospitales, una estupenda forma de disfrutar música con mucho sentido. Es la primera vez que hacemos este enlace entre dos mundos que pueden relacionarse de una manera natural. Creemos que puede abrirse una conexión fluida entre dos instituciones dependientes de la Comunidad de Madrid: que los estudiantes de conservatorio puedan ensayar en los hospitales y que los pacientes puedan escuchar a los alumnos de los conservatorios. Esperemos que este sea el primero de muchos conciertos.

Diego Mira al oboe


Los Diegos delante de la partitura. Ojo, la mayoría de las piezas las sabían de memoria. Un escuchante en el suelo y un «muñeco de nieve» inflable bailando.

En el bis, mientras tocaban villancicos, improvisaron un pasacalles entre los asistentes

Bosco en el medio de los Diegos y un montón de amigos más. Nos contó que le encantaba la música, que quería tocar el tambor y que había pedido un Scalextric a los Reyes Magos. En muy poquitos días se iba para casa. ¡Bien!

Andrei entre los Diegos. Tocó la pandereta con fuerza, ya está bueno y listo para comerse las uvas como un campeón.

Andrei entre los Diegos.