Estos últimos días de diciembre, la música volvió a latir con fuerza en los pasillos de dos hospitales de Castilla y León, recordándonos cómo el arte puede acompañar, sanar y devolver un poco de calidez a quienes más lo necesitan.
En el Hospital Río Carrión de Palencia, la ONG Música en Vena organizó una jornada muy especial en la sala de Diálisis y la Unidad de Cuidados Intensivos. Los músicos Martín Alberio y Carlos Marcos llenaron de acordes y miradas cómplices espacios donde el tiempo suele ser frío y repetitivo. Martín, con su energía rock y una forma honesta de vivir la música, conectó con pacientes, familiares y personal sanitario a través de canciones que rompieron por un momento la rutina hospitalaria. Carlos, enamorado de las melodías clásicas de los años 60 y 70, ofreció piezas serenas que apelaron a la memoria y a la calma, creando instantes de refugio emocional en lugares tan delicados. Su música fue, sin duda, un gesto de humanidad y empatía que recordó que la emoción y la esperanza siempre tienen un sitio, incluso en la UCI. La Razón
Un poco más al oeste, en el Complejo Asistencial Universitario de León, el grupo Los Taberneros celebró la música navideña con ritmo de rumba y flamenco. Su actuación en la Unidad de Hemodiálisis y en las salas de espera de Oftalmología contagió alegría y sonrisas durante la recta final del año. Temas populares, villancicos con sabor andaluz y un ambiente festivo hicieron que pacientes y trabajadores compartieran aplausos y momentos de alivio y conexión. Este concierto fue posible gracias al apoyo de la empresa Oximesa, patrocinadora comprometida con la labor de Música en Vena de hacer más llevadera la estancia hospitalaria a través de la música en directo. Salud Castilla y León
Estas actuaciones no son simples conciertos: son instantes de humanidad en medio de la medicina, una forma de decir con sonidos que cada persona es mucho más que un diagnóstico. La música, con su poder sanador y su capacidad de tocar el corazón, vuelve a demostrar que puede ser una herramienta de consuelo, acompañamiento y esperanza allí donde más se siente su ausencia.