Nov 25, 2014
«Diálogos e improvisaciones: De Oriente a Occidente, del Antiguo y del Nuevo Mundo»
Ciclo de Conciertos en Hospitales de Música en Vena y CNDM (Centro Nacional de Difusión Musical)
Hospital Clínico San Carlos (Madrid), 26/10/14

Un regalo balsámico. Así fue el concierto de Jordi Savall y Ferran Savall en el Hospital Clínico San Carlos, que inauguraba el ciclo Conciertos en Hospitales de Música en Vena en coproducción con el CNDM. Gracias a su colaboración y esfuerzo conjuntos, este ciclo acerca intérpretes de primer nivel a aquellos que no pueden acudir a un concierto convencional. A lo largo de doce recitales con diversas formaciones —desde el solista al ensemble orquestal—, artistas de renombre internacional actuarán en cuatro afortunados hospitales, cambiando sus escenarios habituales por entornos hospitalarios: salones de actos, hospital de día de diálisis, quimioterapia, etc.

Más de 300 personas llenaron el auditorio del San Carlos para escuchar a los Savall, que nos ofrecieron «Diálogos e improvisaciones: De Oriente a Occidente, del Antiguo y del Nuevo Mundo». Sus singulares instrumentos fueron la voz, guitarra y tiorba de Ferran, y la lira de gamba (viola soprano, Italia, ca. 1500) y viola de gamba baja de 7 cuerdas (Londres, 1697) en las manos maestras de Jordi.

Los melismas del Medio Oriente nos invadieron desde la voz acunadora de Ferran, que con su susurro hipnotizó a todo un auditorio que escuchaba, casi en apnea, embelesado. Las primeras filas, reservadas para pacientes, pudieron recibir en cercanía la belleza íntima y desnuda de su Marinero soy de amor, texto de Cervantes cantado a capella sobre una melodía sefardí. Del lado de Occidente, siguieron el encanto de Marin Marais y los arreglos e improvisaciones sobre canciones tradicionales catalanas y bretonas.

En el viaje al Antiguo y Nuevo Mundo, Ferran nos sorprendió con una improvisación a voz y tiorba inesperada. Su espíritu, cercano al pop, quizá quisiera demostrar la ausencia de prejuicios y fronteras (cronológicas, de géneros, de timbres instrumentales) cuando lo que se desea es, simplemente, construir música ante y para un público entregado.

Con las Folias criollas y el Jarabe loco, y las improvisaciones sobre los Canarios, el virtuosismo de los Savall rasgó el ambiente intimista y recogido que había impregnado el auditorio, para finalizar con todo el público en pie. Tras un regalo extra fuera de programa, los Savall partieron a toda prisa: casi perdían el tren, pero ganaron el sincero agradecimiento de todos los que nos quedábamos. Dulcemente sumidos en el mecer de los timbres de sus instrumentos antiguos, tan lejanos en el tiempo y tan cercanos en espíritu.

Porque Jordi y Ferran, que vinieron desde Barcelona sólo para ofrecernos su música, mostraron una sencillez, generosidad y calidez de trato de las que no se olvidan. Incluso Ferran nos dijo lo mucho que le gustaría traer de nuevo su voz a Música en Vena en un futuro… que esperamos sea muy, muy cercano!


De izquierda a derecha: Nicolás Díaz-Toledo, director del Aula Zarco del Hospital Clínico San Carlos; Antonio Moral, director del CNDM; Juan Alberto García de Cubas, vicepresidente de MeV; Ferran Savall, Virginia Castelló, presidenta de MeV; Jordi Savall; Antonio Serrano, coordinador del Hospital Clínico San Carlos.
Música en Vena agradece profundamente a estos excepcionales músicos, al CNDM, a Nicolás Díaz-Toledo, Director del Aula Zarco del Hospital Clínico San Carlos, Antonio Serrano (Hospital Clínico San Carlos), al realizador de vídeo Noah Shaye, a los técnicos de sonido Daniel Molina y José Antonio Ramos, a los Voluntarios por Madrid, a AFANIAS, y a todos los que con su generosidad, entrega y esfuerzo han contribuido a que este ciclo Conciertos en Hospitales sea una realidad.

De pie: nuestras voluntarias de MeV con Virginia Castelló; abajo: Ignacio García Castelló, Juan García de Cubas y Juan García Castelló, miembros fundadores de MeV; y Nicolás Díaz-Toledo, director del Aula Zarco del Hospital Clínico San Carlos

Nuestros fundadores con Voluntarios por Madrid, que nos ayudaron a coordinar el evento

Con los voluntarios de AFANIAS, que también colaboraron en la coordinación
Fotografías © Música en Vena
Jun 30, 2014
El pasado 24 de junio pudimos comprobar que existen, y que son increíblemente divertidos, buenos músicos, generosos ¡y sus bigotes no pinchan! Tras un fácil aterrizaje en los jardines del hospital el grupo de música infantil de gira intergaláctica, procedentes del planeta Ratúpiter, hicieron disfrutar a pequeños y mayores con un magnífico espectáculo. Podían respirar nuestra atmósfera, así que se quitaron su casco y escuchamos su perfecto español con el que nos hablaron de su vida y sus costumbres y nos divirtieron con canciones conocidas por todos. De esta manera, los Ratonautas, Richi, Rita y Rulo Trancheti y la increíble Banda del Queso hicieron cantar a todos los asistentes. Hemos investigado a través de periodistas galácticos que arrasan en otras galaxias haciendo bailar a todo tipo de seres y animales. En Madrid tocaron temas populares versionados en estilo rock and roll, ska, rap y otros temas de su propia cosecha. Todos los terrícolas allí presentes quedamos enamorados de estos seres maravillosos. ¡Y además, nos hicieron regalos!
¡Gracias Ratonautas, estamos felices de haberos conocido y deseando volver a veros!






May 23, 2014

La Banda del Soplo mueve los cimientos del Gregorio Marañón. El pasado 23 de mayo se celebró la acogida institucional a casi 200 médicos residentes en el Aula Magna del Hospital Gregorio Marañón. El gerente Ricardo Herranz y el director médico Eduardo Junco les dieron la bienvenida en un acto solemne, emotivo, trascendente y lleno de significados: el final de su carrera era el verdadero principio de su profesión. Como dijo Eduardo Junco al presentar amablemente a MeV, llegaba el momento de relajarse con la música de la La Banda Del Soplo que vino a tocar de forma desisteresada. Allí comenzó la sacudida que levantó a todo el mundo. Esta banda de magníficos músicos y actores tiene entre sus filas a un saxo tenor, un soprano, trombón, tuba y dos set de percusión, batería y congas.

Pues bien. Como músicos resultaron tener un directo de altísimo nivel musical, perfecto empaste entre los vientos, swing vertiginoso y electrizante, energía contagiosa y un guión teatralizado altamente ingenioso que estructuró toda su actuación e hizo troncharse de risa a los médicos asistentes. No esperábamos que a su apabullante directo sumaran las divertidas introducciones del Maestro de Ceremonias que versaban sobre los remedios que la banda usa para curar males… Y lo nunca visto. Durante el segundo tema, todos los asistentes, incluida la dirección médica del hospital, ¡¡nos levantamos de nuestras sillas para bailar!!

La Banda del Soplo es una organización dedicada al contrabando de aire, el trafico de melodías y el menudeo de soplos. Están especializados en los instrumentos… de Viento, pues estas son las armas con que cometen sus fechorías. Se sospecha que han perpetrado múltiples actuaciones en las que alteran la calma de la ciudad. En sus golpes combinan influencias de las bandas mas buscadas de ambos lados del Atlántico. Muestran una especial predilección por los estilos sudamericanos y los de Europa del este: son cubano, choros brasileños, chachachas, tempos balcánicos, klezmer, chançon française… Todo les vale en su empeño. Combinan todas estas técnicas con un aire propio que les hace impredecibles y muy difíciles de parar. Si se los cruzan, no se confíen por su aire tranquilo y distraído: se trata de durísimos profesionales. Están entrenados para ganarse el aprecio de la gente y… soplar a traición. La Banda del Soplo son: Bruno Duque (saxo soprano y guionista) Manuel Mendoza (saxo alto) Elías Porras (trombón) Miguel Ángel Carrasco (tuba), Robbie K. Jones (batería y maestro de ceremonias), Emiliano Benevides (percusión).
Gracias Banda del Soplo, esto será el inicio de una gran amistad.

May 21, 2014
No nos los podíamos creer. Una banda madura musicalmente con componentes de entre 19 y 23 años. ¿Cómo se puede tocar así con esa juventud? ¿Cómo se puede ser tan natural para comunicar con un público tan especial como el del Niño Jesús? Qué suerte tenemos de contar con una generación como esta. Suenan a banda, perfectamente empastados, con un directo propio de grandes profesionales. Ellos son Boss And Over.

Pasapasillos por el Niño Jesús. Foto © Música en Vena (Juan García Castelló)
Todo empezó con un original pasacalles o, mejor dicho, “pasapasillos” donde iban reclutando audiencia. De allí se marcharon al maravilloso Centro Maktub –creado por la estupenda Fundación Aladina (Oficial)- donde Sandra, la cantante del grupo, cantó a los niños ingresados desde un teléfono mientras los músicos la acompañaban a su lado. Esto fue emocionante, música en directo a través del cristal y un intercomunicador. Y de ahí saltaron al escenario del Teatro.

Boss And Over cantando para los niños hospitalizados tras el cristal del estupendo Centro Maktub de la Fundación Aladina. Foto © Música en Vena (Juan García Castelló)

Nuestro querido Andrés formando parte de la banda. Foto © Música en Vena (Juan García Castelló)
Sandra de la Portilla (voz), Jacobo Lansac (bajo), Ángel Cáceres (guitarra), Guillermo Sánchez (saxo tenor) y Jorge Vallejo (batería) son los cinco miembros que forman el grupo, mejor dicho, grupazo, Boss and Over, que actuaron el pasado 21 de mayo en el teatro del Hospital Niño Jesús. Todos los pacientes se volvieron locos al escucharles, destacando la felicidad que brotó en Andrés, al que le deseamos todo lo mejor.

Andrés y Sandra compartiendo escenario. Foto © Música en Vena (Juan García Castelló)

No pudo haber un grupo más adecuado para el teatro del hospital, su actuación, cargada de fuerza y energía conmovió a todos los presentes. ¡Benditos Boss and Over, sois geniales! ¡¡Muchas gracias!! Y muchas gracias a Javier Guarino Olsenpor presentarnos a estos musicazos, y por hacer que sonaran así de bien con su equipazo de sonido Maga y su magnífico colaborador Martin Alberto Diaz Ferrer.
May 20, 2014

Bob Sands y Dan Rochlis: Jazz en el Rey Juan Carlos.
Puro jazz americano directo a los pacientes. Qué placer recibir a estos dos enormes músicos: el saxo tenor de Bob Sands y el guitarrista Dan Rochlis. El pasado 20 de mayo, en el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles, ocurrió una transfiguración espacial. De hospital de día de oncología y de diálisis, a club de jazz. Estos dos artistas se encargaron de la mutación. Su música capturó la atención de los pacientes, les llenó de alegría y, aunque solo por un momento, les hicieron olvidar a dónde estaban para colocarles en un improvisado club de música neoyorquino. Tal cual. Y lo hicieron con temas como «There is no greater love», «Just walk» o «Buba Blue». Muchas gracias a los dos por participar, esperamos volver a contar con vosotros!!


Bob Sands, saxofón. Nacido en Manhattan, 1966, estudia piano desde los 5 años. A los 9 años, empieza a estudiar el saxofón. Obtiene el Bachelor of Music Degree en saxofón clásico en Eastman School of Music, University of Rochester en 1988. Obtiene el Master of Music Degree en Jazz en la Manhattan School of Music en 1991 con honores. En 1987 y 1988, recibe El Premio Honorable Mention de la revista DownBeat. Es responsable de la big band más emblemática de este país (la Bob Sands Big Band) y lidera un cuarteto de una amplia trayectoria junto a Pablo Gutiérrez (piano), Francisco López (contrabajo) y Daniel García Bruno (batería).
Dan Rochlis, guitarra. Nació en Nueva York en 1966. Comenzó sus estudios musicales a temprana edad con: Chuck Dudley, Sal Salvador y Bruce Monroe. Profundizó sus estudios con Tony Perone, Tal Farlow, Jack Wilckens y Sean Levitt; participando en seminarios con Jerry Bergonzi, Ruffus Reíd y Barry Harris. Dan fue becado en Manhattan School of Music. Recibió varios premios entre los cuales figuran “financial grant” de ARTS 1985 como finalista en la búsqueda de talento de THE NATIONAL FOUNDATION FOR THE ADVANCEMENT in ARTS. “PRESIDENTIAL SCHOLAR in the ARTS (también finalista).Como resultado ofertas de becas de varias escuelas universitarias. En 1987 vino a España de gira con Tony Moreno y desde entonces fijo su residencia en Madrid.
