El pasado jueves, en la segunda planta del Hospital Universitario Puerta de Hierro, la rutina se detuvo durante unos minutos. A las once y media de la mañana, la mezzosoprano Carla Sampedro comenzó a cantar en el pasillo, sin micrófonos ni focos, solo con su voz y la atención de un público improvisado.
Poco a poco, los pacientes y profesionales fueron asomándose a las puertas. Las notas de ópera resonaron en un entorno donde, habitualmente, solo se escuchan los sonidos de las máquinas. Aquella actuación, titulada “Acordes que inspiran”, formaba parte de Música en Vena, una iniciativa que desde hace más de diez años lleva música en directo a hospitales y residencias de toda España.
El proyecto, nacido como un gesto de amor y homenaje, se ha consolidado como un movimiento de humanización hospitalaria, reconocido tanto dentro como fuera del ámbito sanitario.
Entre quienes vivieron ese momento estuvo Claudia Sara Rodríguez, ingresada desde hacía trece días por una infección pulmonar. “No sabía que habría un concierto. Escuché una voz en el pasillo y salí casi sin pensarlo. Me asomé a la puerta, la seguí y descubrí que íbamos a poder disfrutar de música en vivo. Fue una sorpresa muy bonita, una despedida por todo lo alto, porque justo ese día me daban el alta”, recuerda emocionada.